miércoles, 15 de marzo de 2017

El paradigma de las minas a cielo abierto

En mi entorno territorial próximo, han surgido en los últimos meses algunos proyectos de explotaciones mineras a cielo abierto. Estaba pensando, a este respecto, lo bonito que suena el nombre: "a cielo abierto". Debe ser el nombre lo único bonito que tienen, porque todo son perjuicios. De hecho, quizás deberían denominarse minas "a tierra abierta", por el tajo que producen a la superficie terrestre.

Pero, aparte de las consideraciones de nomenclatura, confluyen en las minas a cielo abierto una serie de circunstancias que reúno aquí en lo que he denominado "el paradigma de las minas a cielo abierto". Mis argumentos son los siguientes:
-La minería en general es insostenible por definición, ya que explotan unos recursos naturales no renovables (el material mineral extraído).
-Estas minas destruyen otros recursos naturales que no son objeto del aprovechamiento minero en sí. Por ejemplo: destruyen el paisaje, la vegetación, el suelo (con su capacidad productiva para cultivos y ecosistemas, y su papel como sumidero de carbono).
-Afectan negativamente a aspectos medioambientales diversos, como la fauna, los climas locales y los microclimas, el ciclo hidrológico local de las cuencas afectadas, etc.
-Desde el punto de vista socioeconómico, en la minería a cielo abierto -y en la minería en general- una empresa particular aprovecha unos recursos que son `de todos´, sin dejar apenas beneficios para las poblaciones locales.

Es cierto que la normativa obliga a unas medidas correctoras de los impactos ambientales. Es cierto también que, en algunos casos, puede existir un `interés general´ en estas explotaciones, de tal manera que la sociedad en general obtenga un beneficio, aunque este no lo reciba directamente la población local.

Sin embargo, en la mayoría de los casos, la minería a cielo abierto, rompe el modelo de desarrollo de las comarcas donde se establece, en muchos casos zonas de gran interés paisajístico y natural o histórico-cultural, en cuya economía tienen una significativa participación actividades relacionadas con el entorno natural como son el turismo rural o de naturaleza, aprovechamientos micológicos, agricultura, ganadería, selvicultura, apicultura, etc.

El papa Francisco en su conocida encíclica Laudato si´sobre el cuidado de la `casa común´, escribe algunas frases tremendamente elocuentes. Pongo algunos ejemplos directamente aplicables al asunto que nos ocupa:
-"La exposición a los contaminantes atmosféricos produce un amplio espectro de efectos sobre la salud, especialmente de los más pobres, provocando millones de muertes prematuras".
-"La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería. En muchos lugares del planeta, los ancianos añoran los paisajes de otros tiempos, que ahora se ven inundados de basura".
-"La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento [global] o, al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan".
-"Conocemos bien la imposibilidad de sostener el actual nivel de consumo de los países más desarrollados y de los sectores más ricos de las sociedades, donde el hábito de gastar y tirar alcanza niveles inauditos. Ya se han rebasado ciertos límites máximos de explotación del planeta, sin que hayamos resuelto el problema de la pobreza".
-"El agua potable y limpia representa una cuestión de primera importancia, porque es indispensable para la vida humana y para sustentar los ecosistemas terrestres y acuáticos".
-"Las aguas subterráneas en muchos lugares están amenazadas por la contaminación que producen algunas actividades extractivas, agrícolas e industriales, sobre todo en países donde no hay una reglamentación y controles suficientes".
-"Los recursos de la tierra también están siendo depredados a causa de formas inmediatistas de entender la economía y la actividad comercial y productiva".
-"El cuidado de los ecosistemas supone una mirada que vaya más allá de lo inmediato, porque cuando sólo se busca un rédito económico rápido y fácil, a nadie le interesa realmente su preservación. Pero el costo de los daños que se ocasionan por el descuido egoísta es muchísimo más alto que el beneficio económico que se pueda obtener". 
-"Si tenemos en cuenta que el ser humano también es una criatura de este mundo, que tiene derecho a vivir y a ser feliz, y que además tiene una dignidad especialísima, no podemos dejar de considerar los efectos de la degradación ambiental, del actual modelo de desarrollo".

Frente a un modelo de desarrollo basado en el inmediatismo económico y en el consumo insostenible de recursos naturales, la sociedad debe asumir y promover un nuevo modelo que, sin oponerse al progreso, se base en la conservación de los recursos naturales y en las personas, con su historia, su cultura y su derecho a vivir feliz.


Mina a cielo abierto en Nuevo México (Estados Unidos). Fuente: wikipedia

lunes, 13 de marzo de 2017

Derecho humano al agua

El Papa Francisco pronunció este discurso en el Seminario sobre el Derecho Humano al Agua celebrado los pasados 23 y 24 de febrero en El Vaticano. En su intervención, el Papa incidió en las siguientes cuestiones:

“El agua está en el comienzo de todas cosas, es fuente de la vida y de la fecundidad.”
“El agua es una de las cuestiones nodales en el mundo actual.”
“Cada día, 1.000 niños mueren a causa de enfermedades relacionadas con el agua.”
“Es urgente tomar conciencia de la necesidad del agua para el bien de la humanidad.”
“El agua es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos.”
“En el compromiso de dar al agua el lugar que le corresponde, hace falta una cultura del cuidado.”
"Es imprescindible la acción de cada Estado como garante del acceso universal al agua segura y de calidad."
El Seminario, organizado por la Cátedra del Diálogo y la Cultura del Encuentro reunió a un importante número de expertos que aportaron perspectivas multidisciplinares sobre la centralidad de las políticas públicas en las áreas de gestión del agua y el saneamiento.


 

A continuación, pueden visionarse todas las ponencias efectuadas en el evento:





Fuente: iagua

viernes, 10 de marzo de 2017

Laudato si', el cuidado de la creación (D. Raúl Berzosa)

Monseñor Raúl Berzosa, Obispo de Ciudad Rodrigo, presentó la encíclica Laudato Si', en la primera sesión del Ciclo Teológico del curso 2015-2016, Laudato Si´, una encíclica verde y social.

martes, 7 de marzo de 2017

CO2 y clima

Vídeo de una charla de Luis Pomar, Catedrático de la Universidad de las Islas Baleares, sobre "CO2 y clima, una perspectiva geológica". Es bueno que haya diversidad de opiniones en la ciencia. Es largo, pero espero que os guste a los que estéis interesados.

Enlace video

Laudato si': una propuesta de ecología integral (D. Luis Argüello)

La defensa de la vida en Laudato si' (D. Luis Argüello)

sábado, 28 de enero de 2017

Mediterráneo

Porque no quiero que ni el Mediterráneo, ni ningún otro mar, se convierta en un basurero ni mucho menos en un cementerio.



martes, 17 de enero de 2017

Enlázate por la justicia

¿Existen realmente problemas ambientales? ¿Son tan importantes? ¿Están relacionados con la pobreza y la desigualdad? ¿Qué tiene que ver todo ello con nosotros, con nuestros modos de vida, con nuestra fe?

Os invitamos a visitar la web enlázate por la justicia

Una iniciativa de: Cáritas, Confer, Justicia y Paz, Manos Unidas y Redes.


martes, 22 de noviembre de 2016

Before the flood

Recientemente National Geographic estrenó el documental "Before the flood" (Antes de la inundación), presentado por el actor estadounidense Leonardo DiCaprio.
Lo mejor que tiene es que expone de manera más o menos objetiva algunos de los principales problemas ambientales, y que invita a la reflexión sobre el tema, que siempre es deseable.
Sin embargo, el documental es, en mi opinión, demasiado personalista, centrada en la vida y experiencias del actor protagonista. Quizás, asimismo, demasiado dirigido a la opinión pública estadounidense, sobre la que quiere influir para variar el sentido de su voto.
En algunos momentos es excesivamente catastrófica, en la línea de algunos profetas del ecologismo y de otros documentales de NG. No obstante, son interesantes los casos que muestra en China, Indonesia o India.
La aparición de líderes mundiales como el papa Francisco, Obama o Ban Ki-moon, le dan cierto empaque, pero el desarrollo general del documental es un tanto caótico y suena en ocasiones a propagandístico.
Si sirve para promover un debate serio sobre el cambio climático y el cambio global, bienvenido sea.
Aquí dejamos el enlace al trailer de la película en youtube.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Laudato Si, por D. Raúl Berzosa, obispo de Ciudad Rodrigo

La Encíclica "Laudato Si", como mensaje del Papa Francisco a toda la humanidad. Hacia una "ecología integral" en diez claves... es el título de la conferencia pronunciada el 9 de noviembre por el Obispo de Ciudad Rodrigo, Mons. Raúl Berzosa, en el ciclo de conferencias "Diálogos de San Pablo", en el Instituto Superior de Filosofía de los Dominicos de Valladolid.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Homenaje a Julián Gómez del Castillo- Intervención de D. Luis Argüello (Vídeo)

Os dejo un vídeo del pasado 28 de octubre de 2016, en el marco de un homenaje que el Movimiento Cultural Cristiano de Valladolid hizo a Julián Gómez del Castillo en el X aniversario de su muerte. En concreto, aparece la intervención de don Luis Argüello, obispo auxiliar de Valladolid, tocando algunos temas sociales y el papel que en ellos juega la Iglesia, la Doctrina social de la Iglesia, Laudato Si, y otros documentos del Magisterio.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Declaración de Torreciudad (Declaración Interreligiosa sobre Cooperación entre Ciencia y Religión para el Cuidado Ambiental)

Esta declaración es el resultado del Seminario Internacional sobre Cooperación entre Ciencia y Religión para el Cuidado Ambiental (http://www.issrec.org/), basado en la Encíclica Laudato si’ del Papa Francisco.

En el seminario participaron científicos, teólogos y líderes religiosos con interés ambiental, provenientes de las principales tradiciones espirituales del planeta. La declaración está abierta a quienes reconozcan la importancia de los problemas ambientales y la necesidad de promover una mayor cooperación entre las ciencias y las principales tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad para contribuir a la solución de los mismos.

1. La gran mayoría de la población que habita nuestro planeta cree en la importancia de las tradiciones espirituales y religiosas en su vida diaria. Estas tradiciones constituyen una importante fuente de inspiración y una base que sustenta sus valores morales, así como una cosmovisión sobre quiénes somos en relación con Dios, con la Tierra y con el resto de los seres humanos. Como se indica en la Laudato si’: “esto debería provocar a las religiones a entrar en un diálogo entre ellas orientado al cuidado de la naturaleza, a la defensa de los pobres, a la construcción de redes de respeto y de fraternidad” (§201). De modo similar, otros líderes religiosos han señalado la importancia de la cooperación entre las principales religiones y tradiciones espirituales para abordar los problemas ambientales. Además, en los últimos años se han firmado declaraciones interreligiosas que subrayan que la degradación de la naturaleza es también un problema moral y espiritual, y no sólo económico o técnico. Entre ellas se encuentran la declaración conjunta de 2002 del Papa Juan Pablo II y el Patriarca Bartolomé I; el Manifiesto Interreligioso de Uppsala sobre Cambio Climático en 2008, y las Declaraciones Islámica y Budista sobre Cambio Climático en 2015. Sin embargo, aún se requieren acciones más firmes para cambiar los actuales modelos económicos y sociales hacia otros ambientalmente más amigables.

2. La Ciencia juega un papel crítico en la comprensión de los problemas ambientales, así como en el seguimiento y en la proyección de sus tendencias. La degradación del medio ambiente es global, tanto en lo que se refiere a la superficie como a las temáticas que afecta. El cambio climático, la acidificación de los océanos, la contaminación del agua y del aire, la pérdida de biodiversidad y de hábitats, y muchos otros problemas tienen que ser enfrentados mediante la integración de diferentes disciplinas, incluyendo las ciencias naturales, las ciencias sociales y las humanidades. Se requiere una cooperación más estrecha entre esas disciplinas, que son clave para alcanzar una visión más comprehensiva de los retos ambientales a los que nos enfrentamos, así como de sus complejas interrelaciones. Tal y como indica la Encíclica del Papa Francisco, “la especialización tiende a convertirse en aislamiento y en absolutización del propio saber. Esto impide afrontar adecuadamente los problemas del medio ambiente” (Laudato si’, §201).

3. La Ciencia en solitario no puede resolver la actual crisis ecológica. Se necesita una mayor cooperación de todos los actores que afectan a las decisiones y a las actitudes sociales y ambientales, incluyendo grupos políticos, organizaciones no gubernamentales y empresas. Las tradiciones religiosas y espirituales son la fuente más antigua de valores morales, sabiduría e inspiración. Ellas nos proponen modelos para vivir con justicia, paz y armonía. Los valores espirituales y culturales nos estimulan a evitar el consumismo, uno de los principales responsables de la degradación ambiental; nos animan a cultivar las virtudes y a mostrar compasión hacia el resto de los seres humanos, los animales y plantas, así como a apreciar hondamente el aire, la tierra y los océanos donde habitan: nuestra Hermana y Madre Tierra. Por estas razones, se requiere una cooperación más estrecha entre científicos y líderes religiosos para promover una mayor conciencia y una acción ambiental más efectiva.

4. Las comunidades religiosas y espirituales tienen un papel prominente en la educación, particularmente en lo que respecta a los jóvenes. Por ello, es esencial que los líderes de todas las confesiones y a todos los niveles comprendan los problemas ambientales a los que nos enfrentamos y promuevan una “conversión ecológica”, que modifique nuestros actuales estilos de vida, ambientalmente insostenibles. Los cambios radicales que se requieren implican no sólo prestar más atención a los temas ambientales o reducir superficialmente nuestros patrones de consumo. Se trata más bien de promover “…una mirada distinta, un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia ante el avance del paradigma tecnocrático” (Laudato si’, §111). Las escuelas, parroquias, templos, mezquitas, madrasas, sinagogas, monasterios y otras instituciones religiosas, deberían estar más activamente implicadas en que seamos custodios responsables de la Tierra, en lugar de ser sus devastadores.

5. La gravedad de los problemas ambientales y sus tendencias ponen en serio riesgo la habitabilidad de nuestro planeta. Las evidencias científicas muestran la escala y la relevancia de los impactos causados por la intervención humana en muchos procesos naturales. Somos responsables del cambio climático reciente, debido al uso intensivo de combustibles fósiles, con impactos ambientales y sociales potencialmente catastróficos. Estamos causando extinciones masivas de especies, la mayoría de ellas desconocidas e irreparablemente perdidas, tanto para nosotros como para nuestros descendientes. Estamos contaminando el aire y el agua, perturbando los ecosistemas, talando los bosques, destruyendo suelos fértiles y despilfarrando recursos. La población más vulnerable —en particular los pobres, marginados y excluidos— ya está sufriendo gravemente los efectos. Los problemas ambientales y sociales a menudo tienen las mismas raíces y, por ello, deben ser abordados conjuntamente: “Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza” (Laudato si’, §139). Dependemos de los sistemas naturales para conservar este planeta como nuestro hogar para las generaciones presentes y futuras. Sin embargo, como el Papa indica, “…no basta pensar en las distintas especies sólo como eventuales «recursos» explotables, olvidando que tienen un valor en sí mismas. Cada año desaparecen miles de especies vegetales y animales que ya no podremos conocer, que nuestros hijos ya no podrán ver, perdidas para siempre (Laudato si’, §33).

6. Necesitamos revertir urgentemente las tendencias más amenazantes de degradación ambiental. Necesitamos alentar un nuevo modelo de progreso que integre la ecología humana y natural, que promueva energías limpias y economías sostenibles. Necesitamos encontrar modos de vida creativos que se concentren en los valores esenciales en lugar de dirigirnos hacia un consumismo absurdo (menos es más); necesitamos un pensamiento realista y esperanzador que haga nuestras vidas más felices, al tiempo que incentive el cuidado del resto de las personas, de los seres vivos y hábitats. Necesitamos que la Ciencia y la Religión trabajen juntas para que ese cambio tan necesario ocurra.

Santuario de Torreciudad, España, 21 de junio de 2016.

Enlace para adherirse

Sobre transgénicos

"Transgénicos, emociones, dogmas y Greenpeace" es el título del artículo publicado por Nicolás Jouve, presidente de la Asociación Civica. 

Este es el enlace.

jueves, 1 de septiembre de 2016

Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación

Usemos misericordia con nuestra casa común

En unión con los hermanos y hermanas ortodoxos, y con la adhesión de otras Iglesias y Comunidades cristianas, la Iglesia católica celebra hoy la anual «Jornada mundial de oración por el cuidado de la creación». La jornada pretende ofrecer «a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos».

Es muy alentador que la preocupación por el futuro de nuestro planeta sea compartida por las Iglesias y las Comunidades cristianas junto a otras religiones. En efecto, en los últimos años, muchas iniciativas han sido emprendidas por las autoridades religiosas y otras organizaciones para sensibilizar en mayor medida a la opinión pública sobre los peligros del uso irresponsable del planeta. Quisiera aquí mencionar al Patriarca Bartolomé y a su predecesor Demetrio, que durante muchos años se han pronunciado constantemente contra el pecado de causar daños a la creación, poniendo la atención sobre la crisis moral y espiritual que está en la base de los problemas ambientales y de la degradación. Respondiendo a la creciente atención por la integridad de la creación, la Tercera Asamblea Ecuménica Europea (Sibiu 2007) proponía celebrar un «Tiempo para la creación», con una duración de cinco semanas entre el 1 de septiembre (memoria ortodoxa de la divina creación) y el 4 de octubre (memoria de Francisco de Asís en la Iglesia católica y en algunas otras tradiciones occidentales). Desde aquel momento dicha iniciativa, con el apoyo del Consejo Mundial de las Iglesias, ha inspirado muchas actividades ecuménicas en diversos lugares.

Debe ser también un motivo de alegría que, en todo el mundo, iniciativas parecidas que promueven la justicia ambiental, la solicitud hacia los pobres y el compromiso responsable con la sociedad, están fomentando el encuentro entre personas, sobre todo jóvenes, de diversos contextos religiosos. Los Cristianos y los no cristianos, las personas de fe y de buena voluntad, hemos de estar unidos en el demostrar misericordia con nuestra casa común la tierra y valorizar plenamente el mundo en el cual vivimos como lugar del compartir y de comunión.

1. La tierra grita…

Con este Mensaje, renuevo el diálogo con «toda persona que vive en este planeta» respecto a los sufrimientos que afligen a los pobres y la devastación del medio ambiente. Dios nos hizo el don de un jardín exuberante, pero lo estamos convirtiendo en una superficie contaminada de «escombros, desiertos y suciedad» (Laudato si’, 161). No podemos rendirnos o ser indiferentes a la pérdida de la biodiversidad y a la destrucción de los ecosistemas, a menudo provocados por nuestros comportamientos irresponsables y egoístas. «Por nuestra causa, miles de especies ya no darán gloria a Dios con su existencia ni podrán comunicarnos su propio mensaje. No tenemos derecho» (ibíd., 33).

El planeta continúa a calentarse, en parte a causa de la actividad humana: el 2015 ha sido el año más caluroso jamás registrado y probablemente el 2016 lo será aún más. Esto provoca sequía, inundaciones, incendios y fenómenos meteorológicos extremos cada vez más graves. Los cambios climáticos contribuyen también a la dolorosa crisis de los emigrantes forzosos. Los pobres del mundo, que son los menos responsables de los cambios climáticos, son los más vulnerables y sufren ya los efectos.

Como subraya la ecología integral, los seres humanos están profundamente unidos unos a otros y a la creación en su totalidad. Cuando maltratamos la naturaleza, maltratamos también a los seres humanos. Al mismo tiempo, cada criatura tiene su propio valor intrínseco que debe ser respetado. Escuchemos «tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres» (ibíd., 49), y busquemos comprender atentamente cómo poder asegurar una respuesta adecuada y oportuna.

2. …porque hemos pecado

Dios nos ha dado la tierra para cultivarla y guardarla (cf. Gn. 2,15) con respeto y equilibrio. Cultivarla «demasiado» esto es abusando de ella de modo miope y egoísta, y guardarla poco es pecado.

Con valentía, el querido Patriarca Bartolomé, repetidamente y proféticamente, ha puesto de manifiesto nuestros pecados contra la creación: «Que los seres humanos destruyan la diversidad biológica en la creación divina; que los seres humanos degraden la integridad de la tierra y contribuyan al cambio climático, desnudando la tierra de sus bosques naturales o destruyendo sus zonas húmedas; que los seres humanos contaminen las aguas, el suelo, el aire. Todo esto es pecado». Porque «un crimen contra la naturaleza es un crimen contra nosotros mismos y un pecado contra Dios».

Ante lo que está sucediendo en nuestra casa, que el Jubileo de la Misericordia pueda llamar de nuevo a los fieles cristianos «a una profunda conversión interior» (Laudato si’, 217), sostenida particularmente por el sacramento de la Penitencia. En este Año Jubilar, aprendamos a buscar la misericordia de Dios por los pecados cometidos contra la creación, que hasta ahora no hemos sabido reconocer ni confesar; y comprometámonos a realizar pasos concretos en el camino de la conversión ecológica, que pide una clara toma de conciencia de nuestra responsabilidad con nosotros mismos, con el prójimo, con la creación y con el creador (cf. ibíd., 10; 229).

3. Examen de conciencia y arrepentimiento

El primer paso en este camino es siempre un examen de conciencia, que «implica gratitud y gratuidad, es decir, un reconocimiento del mundo como un don recibido del amor del Padre, que provoca como consecuencia actitudes gratuitas de renuncia y gestos generosos […] También implica la amorosa conciencia de no estar desconectados de las demás criaturas, de formar con los demás seres del universo una preciosa comunión universal. Para el creyente, el mundo no se contempla desde fuera sino desde dentro, reconociendo los lazos con los que el Padre nos ha unido a todos los seres» (ibíd., 220).

A este Padre lleno de misericordia y de bondad, que espera el regreso de cada uno de sus hijos, podemos dirigirnos reconociendo nuestros pecados contra la creación, los pobres y las futuras generaciones. «En la medida en que todos generamos pequeños daños ecológicos», estamos llamados a reconocer «nuestra contribución –pequeña o grande– a la desfiguración y destrucción de la creación». Este es el primer paso en el camino de la conversión.

En el 2000, también un Año Jubilar, mi predecesor san Juan Pablo II invitó a los católicos a arrepentirse por la intolerancia religiosa pasada y presente, así como por las injusticias cometidas contra los hebreos, las mujeres, los pueblos indígenas, los inmigrantes, los pobres y los no nacidos. En este Jubileo Extraordinario de la Misericordia, invito a cada uno a hacer lo mismo. Como personas acostumbradas a estilos de vida inducidos por una malentendida cultura del bienestar o por un «deseo desordenado de consumir más de lo que realmente se necesita» (ibíd., 123), y como partícipes de un sistema que «ha impuesto la lógica de las ganancias a cualquier costo sin pensar en la exclusión social o la destrucción de la naturaleza», arrepintámonos del mal que estamos haciendo a nuestra casa común.

Después de un serio examen de conciencia y llenos de arrepentimiento, podemos confesar nuestros pecados contra el Creador, contra la creación, contra nuestros hermanos y hermanas. «El Catecismo de la Iglesia Católica nos hace ver el confesionario como un lugar en el que la verdad nos hace libres para un encuentro». Sabemos que «Dios es más grande que nuestro pecado», de todos los pecados, incluidos aquellos contra la creación. Allí confesamos porque estamos arrepentidos y queremos cambiar. Y la gracia misericordiosa de Dios que recibimos en el sacramento nos ayudará a hacerlo.

4. Cambiar de ruta

El examen de conciencia, el arrepentimiento y la confesión al Padre rico de misericordia, nos conducen a un firme propósito de cambio de vida. Y esto debe traducirse en actitudes y comportamientos concretos más respetuosos con la creación, como, por ejemplo, hacer un uso prudente del plástico y del papel, no desperdiciar el agua, la comida y la energía eléctrica, diferenciar los residuos, tratar con cuidado a los otros seres vivos, utilizar el transporte público y compartir el mismo vehículo entre varias personas, entre otras cosas (cf. Laudado si’, 211). No debemos pensar que estos esfuerzos sean demasiado pequeños para mejorar el mundo. Estas acciones «provocan en el seno de esta tierra un bien que siempre tiende a difundirse, a veces invisiblemente» (ibíd., 212) y refuerzan «un estilo de vida profético y contemplativo, capaz de gozar profundamente sin obsesionarse por el consumo» (ibíd., 222).

Igualmente, el propósito de cambiar de vida debe atravesar el modo en el que contribuimos a construir la cultura y la sociedad de la cual formamos parte: «El cuidado de la naturaleza es parte de un estilo de vida que implica capacidad de convivencia y de comunión» (ibíd., 228). La economía y la política, la sociedad y la cultura, no pueden estar dominadas por una mentalidad del corto plazo y de la búsqueda de un inmediato provecho financiero o electoral. Por el contrario, estas deben ser urgentemente reorientadas hacia el bien común, que incluye la sostenibilidad y el cuidado de la creación.

Un caso concreto es el de la «deuda ecológica» entre el norte y el sur del mundo (cf. ibíd., 51-52). Su restitución haría necesario que se tomase cuidado de la naturaleza de los países más pobres, proporcionándoles recursos financiaros y asistencia técnica que les ayuden a gestionar las consecuencias de los cambios climáticos y a promover el desarrollo sostenible.

La protección de la casa común necesita un creciente consenso político. En este sentido, es motivo de satisfacción que en septiembre de 2015 los países del mundo hayan adoptado los Objetivos del Desarrollo Sostenible, y que, en diciembre de 2015, hayan aprobado el Acuerdo de París sobre los cambios climáticos, que marca el costoso, pero fundamental objetivo de frenar el aumento de la temperatura global. Ahora los Gobiernos tienen el deber de respetar los compromisos que han asumido, mientras las empresas deben hacer responsablemente su parte, y corresponde a los ciudadanos exigir que esto se realice, es más, que se mire a objetivos cada vez más ambiciosos.

Cambiar de ruta significa, por lo tanto, «respetar escrupulosamente el mandamiento originario de preservar la creación de todo mal, ya sea por nuestro bien o por el bien de los demás seres humanos». Una pregunta puede ayudarnos a no perder de vista el objetivo: «¿Qué tipo de mundo queremos dejar a quienes nos sucedan, a los niños que están creciendo?» (Laudato si’, 160).

5. Una nueva obra de misericordia

«Nada une más con Dios que un acto de misericordia, bien sea que se trate de la misericordia con que el Señor nos perdona nuestros pecados, o bien de la gracia que nos da para practicar las obras de misericordia en su nombre».

Parafraseando a Santiago, «la misericordia sin las obras está muerta en sí misma. […] A causa de los cambios de nuestro mundo globalizado, algunas pobrezas materiales y espirituales se han multiplicado: por lo tanto, dejemos espacio a la fantasía de la caridad para encontrar nuevas modalidades de acción. De este modo la vía de la misericordia se hará cada vez más concreta».

La vida cristiana incluye la práctica de las tradicionales obras de misericordia corporales y espirituales. «Solemos pensar en las obras de misericordia de una en una, y en cuanto ligadas a una obra: hospitales para los enfermos, comedores para los que tienen hambre, hospederías para los que están en situación de calle, escuelas para los que tienen que educarse, el confesionario y la dirección espiritual para el que necesita consejo y perdón… Pero, si las miramos en conjunto, el mensaje es que el objeto de la misericordia es la vida humana misma y en su totalidad».

Obviamente «la misma vida humana en su totalidad» incluye el cuidado de la casa común. Por lo tanto, me permito proponer un complemento a las dos listas tradicionales de siete obras de misericordia, añadiendo a cada una el cuidado de la casa común.

Como obra de misericordia espiritual, el cuidado de la casa común precisa de «la contemplación agradecida del mundo» (Laudato si’, 214) que «nos permite descubrir a través de cada cosa alguna enseñanza que Dios nos quiere transmitir» (ibíd., 85). Como obra de misericordia corporal, el cuidado de la casa común, necesita «simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo […] y se manifiesta en todas las acciones que procuran construir un mundo mejor» (ibíd., 230-231).

6. En conclusión, oremos

A pesar de nuestros pecados y los tremendos desafíos que tenemos delante, no perdamos la esperanza: «El Creador no nos abandona, nunca hizo marcha atrás en su proyecto de amor, no se arrepiente de habernos creado […] porque se ha unido definitivamente a nuestra tierra, y su amor siempre nos lleva a encontrar nuevos caminos» (ibíd., 13;245). El 1 de septiembre en particular, y después durante el resto del año, recemos:

«Oh Dios de los pobres,
ayúdanos a rescatar a los abandonados
y a los olvidados de esta tierra
que son tan valiosos a tus ojos. […]
Dios de amor,
muéstranos nuestro lugar en este mundo
como instrumentos de tu cariño
por todos los seres de esta tierra (ibíd., 246).
Dios de Misericordia, concédenos recibir tu perdón
y de transmitir tu misericordia en toda nuestra casa común.
Alabado seas.
Amen.

Vaticano, 1 de septiembre de 2016

FRANCISCO

miércoles, 31 de agosto de 2016

El acceso al agua potable es un problema de justicia social

El Papa ha denunciado ante científicos que el acceso al agua potable es un problema de "justicia social" y ha elogiado la labor de los que se ocupan de la "compleja y maravillosa actividad de escrutar el universo, don incomparable del Creador".

Francisco ha hecho estas consideraciones durante la audiencia a los participantes de la Escuela de verano de Astronomía del Observatorio Vaticano, organizado por la orden de los Jesuitas.
Para el Papa la cualificada participación de personas procedentes de "varios países y diferentes culturas" es la prueba de cómo la "diversidad puede enriquecer también el trabajo de investigación en el ámbito científico".

Sobre el deseo de comprender el universo ha destacado que es algo "común a hombres y mujeres que viven en contextos culturales y religiosos diferentes".

El tema de estudio es el agua en el sistema solar y el Papa ha incidido en lo "esencial que es el agua en la tierra". Y ha agregado: "El agua nos fascina con su poder y al mismo tiempo con su humildad". Así ha denunciado que hoy el acceso al agua pura es un problema de justicia social".

El papa León XIII fundó el Observatorio Vaticano en 1891, hace 125 años. Francisco ha señalado que en estos años, esta institución científica ha realizado "las finalidades para la que ha sido querida, sirviéndose de nuevos instrumentos, como también del diálogo y del debate con otros centros de investigación".

Jornada de oración por el cuidado de la creación


SÁBADO 3 SEPTIEMBRE 2016 

-“Vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios es parte esencial de una existencia virtuosa, no consiste en algo opcional ni en un aspecto secundario de la experiencia cristiana” (Papa Francisco LS 217). 
-“Un grito de alarma por el desastre climático que afecta cotidianamente a los hombres y la naturaleza; la propuesta de la vía del ascetismo y la sobriedad en el uso de los bienes terrenos y de la energía; la proclamación del Evangelio para sanar el corazón humano que ha hecho el mundo un depósito de basura”. (Mensaje del Patriarca Ecuménico ortodoxo Bartolomé I para JMOCC. 2015). 

Hermanas y hermanos en Cristo 
Con el telón de fondo de su Encíclica Laudato Si, el Papa Francisco - compartiendo con el Patriarca Ecuménico Bartolomé la preocupación por el futuro de la creación – decidió el año pasado instituir también en la Iglesia Católica la «Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación», uniéndose a la fecha fijada por el Patriarcado Ecuménico de Constantinopla desde 1989. 
Según el papa Francisco, esta jornada ofrecerá “a cada creyente y a las comunidades una valiosa oportunidad de renovar la adhesión personal a la propia vocación de custodios de la creación, elevando a Dios una acción de gracias por la maravillosa obra que Él ha confiado a nuestro cuidado, invocando su ayuda para la protección de la creación y su misericordia por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos” y contribuirá “como Iglesia a superar la mayor Crisis ecológica que vive la humanidad y hacerlo desde una profunda Conversión espiritual y ecológica”, posibilitando “un momento intenso de oración, reflexión, conversión y asunción de estilos de vida coherentes”. (Carta de institucionalización del papa Francisco de la JMOCC. 6 de agosto de 2015) 
La invitación en esta jornada es a mirar la naturaleza con otros ojos, a escucharla con otro oído, a olerla con nuevos aromas, a tocarla con manos suaves, a gustarla y disfrutarla con todos los sentidos. Hace siglos ya, Francisco de Asís le atribuyó a la naturaleza esa cualidad de “sujeto de derechos”, la llamó nuestra hermana. Abusada y explotada, cuidémosla y amémosla, en nuestro día a día, en las pequeñas cosas y en los grandes consumos, que la agotan. 
Recibid un abrazo de Comunión universal y ecológica y “elevamos nuestra ferviente oración para que el Señor conceda el don de la paz en el amor y la unidad a toda la familia humana”. (Declaración conjunta papa Francisco y Bartolomé I patriarca ecuménico. 2014) 
Comisión Mixta 
La Comisión Mixta la forman: Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico de Constantinopla y la Iglesia Ortodoxa Rumana), la Iglesia Siro-Ortodoxa de Antioquía, el Arzobispado Católico Romano de Madrid (Vicaria de Pastoral Social e Invocación, Justicia y Paz, iniciativa de comunión Ubuntu), Parroquia de Santa Cristina, Compañía de Jesús, Grupo Cristianismo y Ecología, Movimiento Scouts de España, PP. Capuchinos de Madrid (CONFER Madrid).

- “No podemos hacernos los sordos ante la mayor crisis ambiental de la historia. Entre los pobres más maltratado está nuestra tierra”. (Discurso del papa Francisco en ChiapasMéxico Febrero 2016) 
-“Cometer un crimen contra la naturaleza es un pecado. Para los seres humanos que hacen que las especies se extingan y destruir la diversidad biológica de la creación de Dios; para los seres humanos que degradan la integridad de la Tierra, causando cambios en el clima y despojando a la tierra de sus bosques naturales y de sus humedales; para los seres humanos … que contaminan las aguas de la Tierra, su terreno, aire, y en definitiva, su vida, con sustancias venenosas– todos estos (actos) son pecados.” (Patriarca Ecuménico ortodoxo Bartolomé I. 1997 en Estados Unidos) 
-“No es demasiado tarde. El mundo de Dios tiene poderes curativos increíbles. En una sola generación, podríamos dirigir la tierra hacia el futuro de nuestros hijos. Pero esa generación ha de empezar ahora.” (Declaración conjunta del Patriarca ecuménico ortodoxo Bartolomé I con el papa Juan Pablo II en el IV Simposio Ecológico, en el mar en Venecia en junio de 2002)

PROGRAMA PRIMERA PARTE: 
DE 17:30 A 19:30H 17:30h: Acogida con limonada natural incluida 
18:00h: Bienvenida y presentación del acto 18:15h: MESA REDONDA: Visión actual de la Ecología Ponentes: Archimandrita Padre Demetrio R. Saez (Patriarcado Ecuménico de Constantinopla), Jose Eizaguirre (Biotropía y Grupo Cristianismo y Ecología) y Yayo Herrero (Ecologistas en Acción) SEGUNDA PARTE: 
DE 20:00H A 21:15 H 19,30h: Marcharemos juntos desde la parroquia hasta el Cerro de la Torrecilla, en la Casa de Campo, junto al lago y las pistas de tenis. Metro Lago, línea 10 
20h: ORACIÓN ECUMÉNICA: Presidirán el acto: el Arzobispo Monseñor Carlos Osoro (Iglesia Católica Romana), el Metropolita Monseñor Policarpo (Patriarcado Ecuménico de Constantinopla), el Obispo Ortodoxo Rumano Monseñor Timotei y el Arzobispo Siro-Ortoxo Nicolaos Matti. Con la participación del grupo musical AIN KAREM LUGAR: PARROQUIA DE SANTA CRISTINA, Paseo de Extremadura, 32. Madrid. (Metro Puerta del Angel, línea 6). 
Contacto: Teléfono: 619.285.243 E-mail: ecumenismo@juspax-es.org Rogamos confirmar asistencia al correo electrónico

lunes, 18 de julio de 2016

Materiales del curso "En busca de la verdad, el cuidado de la casa común"


Todo el material escrito y los audios puedes encontrarlos en el blog de la Delegación de Fe y Cultura de la Diócesis de Coria-Cáceres:

Enlace

lunes, 30 de mayo de 2016

En busca de la verdad: 'El cuidado de la Casa Común' V Aula de verano de fe y cultura

Una de las sorpresas del pontificado del Papa Francisco ha sido la publicación de la encíclica ‘Laudato si’ sobre el cuidado de la Casa Común en la que aborda el problema ecológico a la luz de una razón iluminada por la fe.

Este hecho nos ha parecido que era un buen motivo para dedicar nuestra Aula de Verano a la profundización en este problema que cada vez va presentando perfiles más preocupantes y amenazantes: residuos, contaminación, agotamiento de recursos, cambio climático,…

El Papa no se ha quedado en un mero análisis superficial, de síntomas, sino que ha profundizado en las actitudes humanas que están en la raíz del problema: consumismo, afán exclusivo de lucro, corrupción, individualismo, materialismo… Y en las consecuencias negativas que provocan: paro, migraciones, masificación, pobreza, explotación,…

Recogiendo los perfiles que se muestran en esta Encíclica hemos procurado que en nuestro programa estén presentes todos ellos; es decir, no sólo hacer una revisión al estado de nuestro planeta sino también a los hombres que lo habitan y gobiernan.

Por ello, tenemos tres bloques de análisis: el que toma el pulso al estado de nuestro planeta con temas como: ecosistemas, recursos, calentamiento global y sus consecuencias, la contaminación del agua y la atmósfera,… desde la acción irresponsable del hombre.

En el segundo bloque veremos las acciones políticas, financieras, económicas que generan este deterioro de la naturaleza y los conflictos y desigualdades entre los hombres.
Finalmente, en un tercer bloque, el papel de los medios de comunicación social, la familia, la escuela y otras entidades en la creación de una cultura ecológica.

Y todo ello con el estilo que se muestra también en la Encíclica: ver, juzgar y actuar. Por ello veremos en nuestro programa actividades de diverso tipo: unas que buscan la descripción de los problemas, otras que tratan de encontrar las razones y, por último, las que pretenden mostrar propuestas y realidades transformadoras.

Como en las ediciones anteriores del Aula de Verano, la Delegación Diocesana de fe y cultura de Coria – Cáceres quiere guiarse por el lema “En busca de la verdad”, siguiendo la doctrina de Benedicto XVI, y siendo conscientes de que la Verdad no es ambigua ni relativa, sino que reside en la inteligencia preexistente a nosotros con que Dios crea el mundo.

Todo ello lo haremos en un entorno de diálogo abierto a todos los públicos, especialmente a cristianos comprometidos y jóvenes universitarios, que están llamados a entrar en diálogo con una sociedad en la que muy probablemente se sentirán en minoría.

Como viene siendo tradicional, el marco para nuestras jornadas de reflexión estivales será la ciudad de Cáceres, Patrimonio de la Humanidad, que supone un privilegio añadido. No faltan actividades culturales y un clima de convivencia distendido entre ponentes y participantes que nos permitirán vivir intensa y fructíferamente estas jornadas.

Más información


Atlas de la Justicia Ambiental

No están todos los que son, pero los que están dan buena muestra del reguero de conflictos medioambientales que, como pequeños tumores, se extienden a lo largo y ancho de un planeta enfermo. 

Algunos son bien conocidos -aunque no por ello están resueltos- como la contaminación del Delta del Níger por las actividades de la petrolera Shell en Nigeria, las miles de víctimas de la catástrofe en la fábrica de pesticidas de Bhopal, en India; el proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca, en Honduras, por el que fue asesinada la activista indígena Berta Cáceres y su compañero Nelson García hace sólo unos meses; o la deforestación salvaje de las selvas de Indonesia para producir aceite de Palma. Pero hay cientos de casos más repartidos por otras muchas coordenadas del globo, relacionados con la energía nuclear, la extracción de minerales, la construcción, el acaparamiento de tierras, los proyectos turísticos o la gestión de residuos, entre otros.
“Lo hacemos para demostrar que no son casos aislados, sino que en todos lados cuecen habas. Pero en realidad nadie sabe cuántos conflictos hay en el mundo, cuanto más bajas la escala, más conflictos aparecen”, explica el catedrático en Economía e Historia Joan Martínez Alier. Él es el coordinador delAtlas de la Justicia Ambiental, un proyecto de la Universidad Autónoma de Barcelona con financiación del Consejo de Investigación Europeo puesto en marcha por un equipo de investigadores que pretende documentar y dar visibilidad a una problemática creciente.

Por el momento, el atlas recoge 1746 casos, pero el objetivo, asegura Martínez Alier, es llegar a incluir hasta 3.000 conflictos. “Si miras el mapa China está bastante vacía. No porque no existan conflictos allí, sino porque no damos abasto”, reconoce. El equipo español trabaja en coordinación con investigadores en otros lados del mundo para escoger qué casos se incluyen. No buscan que queden reflejados todos y cada uno, porque saben que eso es inabarcable, sino que haya cierta proporcionalidad entre las diferentes áreas geográficas.

El atlas permite un vistazo general o hacer una búsqueda filtrando por países, por tipos de conflicto, por empresas implicadas o por los diferentes tipos de impactos que han provocado. Cada uno de los casos aparece asimismo documentado con una extensa ficha que incluye fotografías, una descripción general, fechas, actores implicados, consecuencias estudiadas y enlaces de interés. El proyecto contempla también otros mapas específicos sobre casos muy destacados como los conflictos de la petrolera Chevron, el fracking o la extracción de minerales en América Latina.

“Este mapa nos permite poner sobre la mesa la deuda ecológica entre quienes se aprovechan de los recursos y quienes sufren los impactos”, señala Samuel Martín-Sosa, responsable de Internacional de Ecologistas en Acción, que colabora con el proyecto.

Con los casos recogidos hasta ahora, India aparece como el país más afectado, con 223 conflictos, seguido de Colombia (117), Nigeria (73) y Estados Unidos (69). Por tipo de conflicto, es el acaparamiento de tierras el que provoca más problemas, con 454 casos; así como los proyectos mineros (323) o el derecho por el acceso al agua (287). Por empresas, las petroleras se llevan la palma: Shell ha provocado 42 concflictos, Nigerian National Petroleum Corporation 41 y Chevron 31. Pero hay otras como Monsanto, con 20 casos, o las españolas Sacyr (12) y Endesa (10).

En el caso español se han documentado 60 conflictos escogidos en función de su importancia geográfica, su representación histórica o atendiendo a la diversidad de su tipología, explica Amaranta Herrero, coordinadora de los casos españoles. 

“En realidad siempre hay más conflictos de los representados. Cada central nuclear tiene su conflicto, pero no están recogidos todos”, señala Herrero, que advierte de que se debe tomar el atlas como “un botón de muestra” de lo que hay.

Así, en España se han documentado, por ejemplo, los casos de la mina de Aznalcóllar, en Andalucía; el del almacén de gas Castor, en Vinaròs; el de los fosfoyesos radiactivos del polo químico de Huelva; la protección del lobo ibérico, el trasvase Tajo-Segura, los transgénicos en Aragón y Catalunya o el aeropuerto de Ciudad Real.



lunes, 16 de mayo de 2016

Mesa redonda Laudato Si'

La segunda encíclica del Papa Francisco “Laudato si’. Sobre el cuidado de la casa común” fue firmada el 24 de mayo de 2015. Un año después de esta encíclica histórica y tras la aprobación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en septiembre de 2015, hacemos balance del impacto que ha tenido el documento en la sociedad española a través de un diálogo que incorpore voces de distintos ámbitos (religioso, político, científico, académico…).

Participan en la mesa redonda: Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid; Cristina Narbona, ministra de Medio Ambiente (2004-2008) y miembro de Global Ocean Commission;Monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, rector de la Academia Pontificia de las Ciencias;Carlos del Álamo, vicepresidente de TYPSA y exconsejero de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia; Pedro Linares, vicerrector de la Universidad Pontificia de Comillas; Marco Gordillo, coordinador de campañas de Manos Unidas; María José Pou, profesora del Grado en Periodismo, Universidad UCH-CEU; y Teresa Ribera, directora de IDDRI y presidenta del Consejo Asesor de REDS.
Asimismo, se presentará el MOOC (Massive Online Open Course) Laudato sì. On care for our common home, mini-curso de la plataforma educativa digital SDSN.edu. El curso ha sido traducido recientemente al español con el apoyo del Instituto IDEAS – Universidad Cardenal Herrera CEU.

Fecha y hora: 25 de mayo a las 18:00h
Lugar: Abertis, Paseo Castellana, 39, Madrid
Cómo llegar: Metro Rubén Darío (L5), autobuses 5, 14, 27, 45, 150
Organiza: Red Española para el Desarrollo Sostenible
Con la colaboración de: Abertis, Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y el Instituto IDEAS – Universidad Cardenal Herrera CEU


martes, 12 de abril de 2016

El cambio climático modifica el eje de rotación de la Tierra

Interesante y sorprendente artículo, sobre cómo el cambio climático modifica el eje de rotación de la Tierra.

Enlace (La Vanguardia)

lunes, 4 de abril de 2016

Parque Nacional Torres de Paine (Chile)


Aquí os dejo esta presentación sobre el Parque Nacional Torres de Paine (Chile), que merece la pena conocer.

Enlace presentación

Riesgo de la deforestación para el pueblo pigmeo


Aquí os dejo un artículo de El Español  en el que se habla del riesgo que supone la deforestación para el pueblo pigmeo.

Enlace noticia



jueves, 17 de marzo de 2016

Desastres naturales


Dejamos un artículo sobre las víctimas de los desastres naturales, sacado de la revista de Manos Unidas.

Leer artículo

lunes, 14 de marzo de 2016

Motor elevador de voltaje

Nos llega información sobre esta iniciativa que no parece interesante, y por eso le damos difusión.

El proyecto Mev surgió de la necesidad de encontrar una fuente de energía limpia, económica y de la lógica ocupación de un grupo de personas involucradas en el crecimiento personal para otros, familiares y amigos.

El inventor Felipe Peña, en el año 2008 se quedó sin trabajo pero afortunadamente le llego a sus manos un libro de física y había estudiado de joven en la FP electricidad para ocupar su tiempo se dedicó a hacer pruebas con motores eléctricos, hasta que dio con el invento de motor elevador de voltaje, después de aquel hallazgo, presento la patente pero no se la aprobaron, pasaron varios años y se había gastado el dinero, tuvo que buscar ayuda económica en amigos y así es como conoció a su socio Vicente Lucia, pero yo quería que este invento saliera de inmediato y conocía personas con experiencia en el mundo del inventor, y le presente una persona para que patentaran el invento, paso el tiempo y quise saber que sucedía, y Felipe me contó que estaba todo parado, hasta que finalmente le hice una visita a su casa y nos conocimos. Yo tenía experiencia en electricidad y Felipe me mostró su invento y convenimos en hacer un modelo de utilidad que tiene básicamente una cobertura muy parecida a la patente, En julio del 2015 fue concedido el modelo de utilidad. Más tarde entramos en contacto con otro miembro del grupo Enrique Guardiola, el cual entusiasmado nos entregó todo su apoyo y Dios dispuso que este, al día siguiente de ponernos en contacto, fuera a un taller que había preparado sin conocimiento previo dl proyecto MEV, lo cual nos asombró a nosotros muchísimo, era algo inesperado, pero que fue como una bendición y dio comienzo el proyecto MEV.

Este es el proyecto MEV en grupo, pero la necesidad llega por la ocupación de la sanidad del medio ambiente, La energía fósil y el consumo occidental ha derivado en calentamiento global. El MEV (Motor Elevador de Voltaje), es un motor como su nombre indica que aumenta el voltaje, con la particularidad aproximadamente de que por cada 1 vatio él es capaz de transformarlo en 2 vatios, gracias al electromagnetismo y la energía cinética. Como pueden comprobar obtenemos 1 vatio de más, significa que es auto-suficiente y entrega energía a nuestra disposición. Lo que podemos hacer con esa energía sobrante depende solo de nosotros, por ejemplo podemos obtener agua a coste 0 y electricidad para cualquier electrodoméstico sin gasto de energía adicional, así mismo cualquier cosa que se les pueda ocurrir, pues entrega energía mecánica y eléctrica en cualquier hora y condición del mundo.

Lo que deseamos el grupo del proyecto MEV es el desarrollo de la energía limpia. Para ello contamos con la venta de licencias y soñamos con hacer una fundación MEV, a través de la cual podamos entregar esta tecnología al mundo.

Como estamos empezando necesitamos ayuda de mecenas y apoyo de los particulares. Gracias a Dios y a vosotros.








miércoles, 17 de febrero de 2016

martes, 9 de febrero de 2016

lunes, 30 de noviembre de 2015

Cumbre del Clima de París

Asistimos desde la distancia a la cumbre del clima París 2015 con esperanza y expectación.


jueves, 26 de noviembre de 2015

Congreso Internacional Laudato Si' en la UCAM de Murcia


CONGRESO INTERNACIONAL LAUDATO SI
DE ECOLOGÍA INTEGRAL Y MEDIO AMBIENTE

en homenaje al Papa Francisco

Del 2 al 5 de marzo de 2016

138. La ecología estudia las relaciones entre los organismos vivientes y el ambiente donde se desarrollan. También exige sentarse a pensar y a discutir acerca de las condiciones de vida y de supervivencia de una sociedad.

139. Cuando se habla de «medio ambiente», se indica particularmente una relación, la que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita. Esto nos impide entender la naturaleza como algo separado de nosotros o como un mero marco de nuestra vida. Estamos incluidos en ella, somos parte de ella y estamos interpenetrados. Las razones por las cuales un lugar se contamina exigen un análisis del funcionamiento de la sociedad, de su economía, de su comportamiento, de sus maneras de entender la realidad.


Web del congreso

viernes, 6 de noviembre de 2015

La encíclica Laudato Si' en la revista Nature

Artículo de Julio Tudela y Justo Aznar (Observatorio de Bioética, Universidad Católica de Valencia), publicado en ZENIT.org el 15 de septiembre de 2015 y en el boletín de CIVICA en noviembre de 2015.

No es frecuente que en la prestigiosa revista biomédica Nature aparezcan comentarios positivos con respecto a la fe católica y menos a escritos de los Papas.

Por ello, nos parece de gran interés lo que se comenta en Nature (Editorial de 23 de junio de 2015) sobre la Encíclica papal.

Empieza el artículo haciendo referencia a que las relaciones entre la Ciencia y la Iglesia Católica han sido más bien ambivalentes. En este sentido hace hincapié en cómo el Vaticano tardó 359 años en admitir que la Tierra se mueve alrededor del Sol, y ha tardado muchos más, desde 1633 hasta 1992, para que Galileo Galilei fuera “rehabilitado” por el papa Juan Pablo II.

Sigue comentando Nature que es gratificante comprobar cómo las estructuras católicas oficiales han evolucionado con respecto a estos temas, haciendo especial referencia a la Encíclica Laudato Si' sobre la necesidad de salvaguardar el medio ambiente, redactada en un tono que muestra el respeto del Papa argentino y sus cardenales por la Ciencia.

En este sentido, hace referencia a las declaraciones del cardenal Peter Turkson, presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz, que manifiesta que la encíclica papal fue redactada consultando a destacados expertos en los temas del clima.

Sigue el artículo comentando lo afirmado por el papa Francisco, en el sentido de que si no se lucha contra el cambio climático se podría llegar graves alteraciones de los ecosistemas, con importantes repercusiones negativas sobre la sociedad humana.

Su carta dirigida a los más de 1000 millones de católicos que hay en el mundo, hace hincapié repetidamente en el imperativo moral de que hay de actuar en contra del calentamiento global, las alteraciones de la naturaleza por la actividad humana y la sobreexplotación de los recursos naturales.

A juicio de Nature, cuando las negociaciones internacionales sobre el cambio climático entran en su fase decisiva, el Vaticano ha escogido el momento ideal para exponer sus ideas, y, a su juicio, en la línea correcta.

También resalta que científicos y líderes políticos, que trabajan favoreciendo acciones para tratar de evitar las alteraciones climáticas, han expresado su gratitud y admiración por la postura tan valiente del papa Francisco.

Igualmente se destaca que, además de las acciones técnicas promovidas por significadas personas, como puede ser el presidente Barack Obama, es muy importante la propuesta del papa Francisco recomendando la utilización de energías renovables, fundando esta recomendación en razones morales que pueden ser seguidas por millones de personas.

Asimismo Nature se muestra acorde con la opinión del Papa, cuando critica los excesos del capitalismo y consumismo, a los que atribuye un papel fundamental en la crisis ecológica mundial.

Adicionalmente a ello, y de forma inteligente, el papa Francisco hace referencia al cambio global con esperanza, promoviendo la búsqueda de soluciones positivas en lugar de promover negros augurios desde el pesimismo, preguntándose ¿debería la humanidad tomar soluciones que arriesguen el cambio climático y la conservación de la biosfera, cuando existen alternativas viables?

martes, 27 de octubre de 2015

Llamamiento católico por el cambio climático

REUTERS

Los líderes católicos de todo el mundo hicieron el lunes un llamamiento conjunto para que la próxima conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático genere un acuerdo "justo, vinculante y verdaderamente transformador".

Cardenales y obispos firmaron el documento en el Vaticano, argumentando que el cambio climático estaba vinculado "a la injusticia social y a la exclusión social de los más pobres y los más vulnerables de nuestros ciudadanos".

El mensaje que consta de 10 puntos se basa en la encíclica "Laudato Si" que el Papa Francisco publicó en junio pasado y en la que demanda una acción urgente para salvar el planeta de la ruina ambiental.

"Creyentes o no, estamos de acuerdo hoy que la tierra es esencialmente una herencia compartida, cuyos frutos tienen el propósito de beneficiar a todos", dijeron los líderes católicos en el documento que será entregado en la Cumbre de París, que se realizará del 30 noviembre al 11 diciembre.

"Para los creyentes, esto se convierte en una cuestión de fidelidad al Creador, ya que Dios creó el mundo para todos. Por lo tanto cada enfoque ecológico necesita incorporar una perspectiva social que tenga en cuenta los derechos fundamentales de los pobres y los desfavorecidos", sostuvo.

Las disputas sobre la financiación para los países pobres han obstaculizado las negociaciones entre casi 200 naciones, que están en una carrera contrarreloj para sellar un acuerdo en la cumbre de París sobre combatir el calentamiento global.


THE NEW YORK TIMES

Roman Catholic cardinals, patriarchs and bishops from around the world on Monday appealed to climate-change negotiators to approve a “fair, legally binding and truly transformational climate agreement” when they meet at a widely anticipated United Nations conference in Paris next month.

Representatives of the church from five continents signed the appeal in Vatican City. They said it was inspired by Pope Francis’ sweeping encyclical on the environment, “Laudato Si,” issued in June, which forcefully calls for action to stem environmental destruction and climate change.

The prelates’ appeal calls for a “major breakthrough in Paris” that puts “the common good ahead of national interests,” and advances a 10-point policy proposal “drawing on the concrete experience of people across the continents, and linking climate change to social injustice and the social exclusion of the poorest and most vulnerable of our citizens,” they wrote.

The proposal includes putting “an end to the fossil fuel era,” phasing out emissions by midcentury and providing “affordable, reliable and safe renewable energy access for all.” It also calls for the development of “new models of development and lifestyle.”

Governments must also set limits to global temperature increases, the appeal stated. Decisions made in Paris must be legally binding, the prelates said.

“It’s not a wish or a recommendation but something that is going to tie the hands of governments, we hope,” Cardinal Oswald Gracias, archbishop of Mumbai, India, said at a news conference Monday.

The church has a duty, he said, to bring “ethical considerations” to the forefront of the climate talks in Paris from Nov. 30 to Dec. 11.

The appeal, Cardinal Gracias said, was a “historic occasion” and the first time that Catholic leaders representing all regional and national bishops conferences had presented a joint appeal.

The reason for the petition was simple, he said: “We are experiencing very much the effects of climate change.”

Archbishop John Ribat of Port Moresby, Papua New Guinea, who is the president of the Federation of Episcopal Conferences of Oceania, said islands had been especially hard hit by climate-induced rising sea levels. “Our life,” in Oceania, “is at stake,” he said.

He called the Paris meeting a critical turning point. “Business as usual is neither viable nor respecting human dignity, cultures that have evolved over ten thousand years will be extinguished,” if Paris fails, he said.

Pope Francis has made care for the environment one of the platforms of his papacy, and the Vatican has organized international conferences to press the issue.

“It’s very important to have a variety of actors like the church who take a stance, because the changes that are required involve much more than decisions at the political and economic level,” said Prof. Jean-Pascal van Ypersele of the Catholic University of Leuven in Belgium, a former vice president of the Intergovernmental Panel on Climate Change. “They involve a cultural change everywhere around the planet. The church can be a very important player in that context.”

The church has also been attuned to the social injustice effected by climate change. “A common rule is that the poor are the most vulnerable, while they are also the least responsible for the greenhouse-gas emissions,” Professor van Ypersele said, describing it as a “double injustice.”

But the rich, he said, should not believe that they can escape the impact of climate change. “We all share the same planet, the same boat,” he said. “If we sink to the bottom of the ocean, we all sink together.”

viernes, 16 de octubre de 2015

Apoyo a la llamada del Papa por la ecología humana

A los Jefes de Estado y de Gobierno de los países participantes en la XXI Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático (30 noviembre - 15 diciembre 2015, París).
En nombre de nuestros niños, que sin vuestro compromiso, heredarán un planeta degradado y peligroso.
En nombre de los pobres y del planeta, primeras víctimas de la contaminación y del impacto del cambio climático.
En nombre de toda la familia humana, en la que no hay fronteras y barreras políticas o sociales que os permitan eximiros de vuestra responsabilidad.
Os pido que acojáis el llamamiento que ha lanzado el Papa Francisco en la encíclica “Laudato sii’” sobre el “cuidado de la casa común”, en la que reconoce que la humanidad está aún a tiempo para evitar la catástrofe ecológica y os pide compromisos concretos por "una auténtica ecología humana”.
En las deliberaciones de vuestra Conferencia sobre el Cambio Climático, os pido que escuchéis el llamamiento lanzado por Francisco de respetar el clima como “un bien común, de todos y para todos” (n. 23).
En la encíclica, el Papa reconoce: “Los cambios climáticos son un problema global con graves implicaciones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas, y constituyen uno de los principales desafíos actuales para la humanidad. Los impactos más duros probablemente recaerán en las próximas décadas sobre los países en vías de desarrollo” (n. 25).
Pos estos motivos, Francisco lanza esta petición que yo hago mía: “Se ha hecho urgente y apremiante el desarrollo de políticas para que en los próximos años, la emisión de anhídrido carbónico y de otros gases altamente contaminantes se reduzca drásticamente, por ejemplo, sustityuendo los combustibles fósiles y desarrollando fuentes de energía renovable” (n. 26).
Estamos aún a tiempo para salvar el planeta que entregaremos a nuestros hijos. Por este motivo, firmo esta petición y os pido que respondáis con compromisos concretos al llamamiento del Papa.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Comentario sobre Laudato Si'

Comentario sobre la encíclica Laudato Si' publicado por Andrés Jiménez en el número 293 (agosto 2015) de la revista Hágase Estar (revista católica de actualidad y de testimonios).

Descarga del artículo

jueves, 17 de septiembre de 2015

Dar agua, no es el problema

Publicado por José Manuel Belmonte en la web de la Asociación de Investigadores y Profesionales por la Ética (Cívica).

Enlace

Intentar retener, sea lo que sea, va contra la corriente de la vida.

Es curioso, que año tras año, desde hace mucho tiempo se intente dar solución a un problema de forma equivocada. Se pone en ello, voluntad, empeño, incluso descalificando a una de las partes, sea de derechas o de izquierdas.

La guerra del agua parecía superada desde octubre de 2013, cuando el Gobierno y las cinco comunidades autónomas dependientes del río Tajo, entonces todas del PP suscribieron un pacto sobre los trasvases.

Pero, cambiado los gobiernos, se hacen llamadas para que la población se levante y haga ruido, para salir en los medios y decir que no se puede dar lo que no se tiene. Y es verdad. Tienen razón. No se puede dar agua desde el Centro, si no se tiene. Lo diga el gobierno de Toledo o el gobierno central.

Pasan del escarceo dialéctico a la descalificación, como si el adversario fuera el causante. Ponen, una vez más de manifiesto que no han dado con el problema y tampoco con la solución.

El drama de España es que todos quieren ser dueños de algo que no les pertenece, por ninguna razón. Ningún político es dueño de las nubes, aunque alguno pueda dedicar su tiempo a contarlas. Como las nubes, ellos pasan. Aquellas, cuando pasan, dejan el cielo limpio y con más luz; ellos no pueden decir lo mismo.

Los manantiales y las nubes son generosas. Dan lo que tienen. Fluyen. Dejan ir lo que les viene sin ponerle trabas. Y dejan que se vaya lo que tiene que irse, cuando tenga que irse a donde tenga que ir. Las nubes es que son libres, como el viento, y no llueven a capricho de nadie.

Tenemos, en el Centro, los embalses más capaces de toda la península. Muchos no saben por qué y a otros no les interesa saberlo, porque cierta memoria no pasa por el agua. Así que nadie negará, porque no puede ocultarse, la capacidad de los embalses, ni su utilidad.

Desde el Plan Nacional de Obras Hidráulicas, que diseñó Indalecio Prieto, poco o nada se ha hecho con visión global y de futuro. El último intento de poner en marcha un Plan Hidrológico Nacional, se lo cargó, sin ofrecer alternativa, el PSOE de Zapatero. Prefirieron mentir a los ciudadanos, diciendo que la solución estaba en las DESALADORAS, que han sido un fracaso. Rajoy, en esto del agua y en otras cuestiones, se ha limitado a "pasar", con más pena y complejo que acierto. Los presidentes Autonómicos, desde que existen las Autonomías, han barrido para casa, sin mejorar en absoluto y sin que los ciudadanos sepan dónde han ido a parar los millones que el agua ha generado.

Es cierto, los pantanos no tienen agua. Están al mínimo. El porcentaje es algo que determinan los expertos. Yo, sin ser experto, lo he visto antes y ahora, porque vivo aquí. He visto los días de gloria, con barcos y con playa, y ahora he visto ahí mismo a los rebaños. ¿Alguien les ha pedido cuentas? Quienes han gobernado, ¿han dado cuenta a los votantes?

Pues, ahora, más que nunca, están en una discusión político-bizantina: no vamos a dar agua-dicen-, no vamos a trasvasar ni a Murcia ni a la Comunidad Valenciana, porque no hay. No hay porque no llueve, porque en la cuenca de la cabecera del Tajo y del Guadiela se suceden los años de sequia. Y mientras, una vez más, el gobierno central ha ordenado un nuevo trasvase sin tener en cuenta el nivel de los pantanos, o sin hacer caso a quienes sí sabían la escasez y contra lo que estaba pactado. Desde Valencia se apoya, claro. Mònica Oltra aboga por un gran pacto para gestionar el agua, 'pero ahora hay que aplicar una norma legal porque los agricultores lo necesitan'.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de la Región de Murcia (UPA-Murcia) no están contentos. Querían más agua. Lo calificande “agresión a los regantes del trasvase, un golpe a la actividad económica y un mazazo al empleo”.

En la línea de los murcianos se expresan en Alicante. El presidente de la Diputación de Alicante, César Sánchez, mostró su “descontento” porque son “cinco hectómetros menos de los que se hubieran podido aprobar por ley”.

La consejera de Fomento del Gobierno socialista de Castilla-La Mancha, Elena de la Cruz, califica de “simple venganza política” el nuevo trasvase de 15 hectómetros cúbicos aprobado por el ministerio de Agricultura. Califica la actuación del Gobierno de Mariano Rajoy de "un secretismo impropio de un país avanzado”. Están dispuestos a recurrir el desembalse.

La ex-presidenta de la Diputación de Guadalajara Ana Guarinos, ha criticado la visita del Presidente autonómico a la zona de los Pantanos por “demagógica y electoralista” porque “si hay un culpable en materia del agua en Castilla-La Mancha y en Guadalajara ese es el PSOE que apoyó la derogación del Plan Hidrológico Nacional, plegándose a los intereses de Zapatero y de los nacionalistas, en claro perjuicio de Castilla-La Mancha y Guadalajara”.

Por su parte Antonio Román, diputado nacional del PP y alcalde de Guadalajara, reclama al gobierno de Castilla-La Mancha que destine a los municipios ribereños con carácter retroactivo, los cien millones que la región recibió en compensación por el trasvase durante los 28 años de gobierno socialista". Otro tema, no tan claro como el agua. Nada es gratis. Pero...¿a dónde va el precio de trasvasar?

¿Van a hacer algo y poner remedio? No. De eso no se habla.

Nadie ha traído agua a los pantanos, sólo las fuentes y las nubes. Y en esas estamos a finales de agosto 2015. Nadie, ni los políticos del interior, ni los de la costa, ni los del gobierno de la nación, se han preocupado de traer agua aquí, para poder dar a quien lo necesite (de aquí o de más allá). No lo han hecho ni han movido un dedo, durante 45 años. No hay una política nacional del agua, como en Francia y otros países europeos. El futuro y el progreso lo exigen, pero...

Ninguno ha ofrecido otra solución que culpar al adversario y amenazar con cerrar el grifo. Cada legislatura, la teoría de la goma, del tira y afloja o del, y tú más.

Dar, sí es la solución. Poner los medios para que haya agua para dar, sí es la solución. Nadie pone el dedo en la llaga, nadie dice: "si no hay agua vamos a traerla". ¡Pónganse a ello! ¡Mójense! Agua sí ha habido... y se ha tirado al mar. Agua si hay y se sigue tirando. Agua habrá y se seguirá desperdiciando y arrojando al mar, si los políticos de turno no quieren solucionar el problema, ni aceptar que el agua es de todos... Ellos son el problema. Ellos y las Autonomías, claro.

Lo escribí cuando la lluvia intensa y el deshielo, desbordaban el Ebro en varios tramos de su cauce, ocasionando pérdidas millonarias a los agricultores y ganaderos, pero también a los comerciantes y a los vecinos de varias localidades de la Rioja, y Aragón, sobre todo. Finalmente cientos de Hm3 de agua iba por Cataluña al mar, sin que nadie la aprovechara, encauzara, ni embalsara, para su posterior utilización.

Mientras los Hectómetros sobrantes de agua, destruían haciendas y dañaban obras públicas y mientras el resto se perdía en el Mediterráneo, el Gobierno de España ordenaba trasvases al Levante, del escaso agua que tenían los embalses de Guadalajara. Y ni los gobernantes de Castilla La Mancha hicieron nada, ni se hizo nada en la Rioja, ni en Aragón, ni tampoco en Cataluña, o en el resto de las 7 Autonomías de la cuenca del Ebro, como si el agua no fuera su problema. El Estado aportó, así lo prometió el gobierno, cientos de millones de euros a los damnificados y ahí terminó el problema. Nadie quiso remover las aguas, porque las elecciones estaban a las puertas, y el PP muy desgastado, prefirió pagar y callar. Mis escritos están ahí. Ahora, después de aquellos desastres y de las elecciones, estamos peor aún.

Sí, porque después de las elecciones se han ordenado nuevos trasvases de la cabecera del Tajo hacia Levante. Ahora son los socialistas, que gobiernan en Castilla la Mancha con Podemos, quienes han dicho que no envían agua a Valencia, aunque desde allí, los también socialistas-con-podemos, reclaman la llegada del agua, por la difícil situación que atraviesan en esas tierras.

Pero, siguen diciendo: "¡siempre estamos lo mismo!". Y los pueblos ribereños de los mayores pantanos de España, corean: "¡Ni una gota más!", "¡Queremos soluciones, de una vez por todas!", "¡Nosotros también queremos agua!".

Aquí, no somos insolidarios. Sabemos que la generosidad antes o después obtiene una respuesta de felicidad. Así que la gente que vive aquí quiere dar agua a quien la necesite y a donde la necesiten. Pero queremos que la gente del sureste y del levante, y los políticos todos entiendan que NECESITAMOS AGUA PARA DAR. Y la condición, que todos debemos intentar es que se traiga, porque no se puede dar lo que no se tiene.

El agua no puede ser un elemento de discordia en periodo electoral. La necesidad de agua debes ser un reto para de una vez por todas dar una solución.Sí hay agua, lo que no hay es voluntad. Lo importante es hacer un Plan y ponerse manos a la obra para hacer infraestructuras, para que el agua llegue. La gente estaría encantada de repartir, no lo duden.

La escasez de agua aquí, pone de manifiesto la carencia de voluntad política para pensar y realizar una solución nacional y justa.

La seriedad ecológica

Publicado por José María Montiu de Nuix en la web de la Asociación de Investigadores y Profesionales por la Ética (Cívica).

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El papa Francisco, en su encíclica Laudato si, ha realizado una propuesta verdaderamente interesante: ha invitado a elaborar un “ecologismo serio” y ha indicado algunos de los presupuestos que ello requeriría.

El primer presupuesto para que haya un ecologismo serio es la negación del relativismo, el respeto a la “verdad” y el “rigor” intelectual consiguiente. Recientemente, un coche causó la muerte de varias personas, entre ellas una mujer, cuyo embarazo se encontraba ya muy avanzado. También murió el niño que llevaba en su vientre. Sin embargo, algunos periodistas, haciendo gala de su carencia de rigor aritmético - informativo, notificaron el suceso sin que llegaran a contar al niño entre los fallecidos.

La problemática ecológica tiene por objeto la totalidad de un Cosmos en el que todo está interrelacionado. Incluye incluso algunos conocimientos extraordinariamente complejos. No basta una solución superficial, hay que ir a las raíces mismas del problema. Se sigue que la ecología, además de necesitar de ciencias particulares rigurosas –ciencias naturales,…-, requiere también de un saber universal que logre ser muy profundo. Dicho en otras palabras, por lo que respecta al conocimiento natural humano, precisa de una verdadera filosofía. Por consiguiente, la ecología sólo podrá fundamentarse en lo que clásicamente se ha denominado “metafísica”.

Una ecología seria ha de ser una ecología integral. Sería absurda una ecología de la Naturaleza que estuviese cerrada a las naturalezas humanas. La misma requiere del “humanismo” como de uno de sus grandes presupuestos. No obstante, la era atómica, la era espacial,…, demuestra constantemente, con los hechos mismos, que está dotada de un importante déficit de humanismo. Si el siglo XX fue el siglo de los mártires y el de las guerras mundiales, el siglo XXI se encuentra inmerso en graves problemas: a) tantos millones de abortos, b) los excluidos son la mayor parte del planeta, miles de millones de personas (cf. Laudato si, n. 49), c) el drama de los refugiados, d) el desequilibrio entre el Norte y el Sur que ocasiona tantas muertes en el Mediterráneo, e) la persecución religiosa, f) la contaminación que provoca millones de muertes prematuras (Ibidem, n. 20), g) la dictadura que sobre la política están ejerciendo el mercado, las finanzas y la tecnolatría, h) el peligro de una posible destrucción de la Tierra,... Este nuevo panorama mundial muestra claramente como la suposición según la cual el progreso económico, científico y tecnológico, resultaría suficiente para resolver todos los problemas de la humanidad, no es sino un mero mito de la modernidad.

Así pues, son los hechos mismos los que están mostrando que el nivel de humanismo logrado por la actual cultura del reduccionismo científico – tecnológico resulta ser muy inferior al alcanzado por el pensamiento cristiano, cuya síntesis es la caridad, el amor. Por consiguiente, si aquella frecuentemente fue crítica para con ésta, deberá despertar de su sueño y lograr asemejarse más al humanismo cristiano.

Laudato Si'... una llamada a un uso racional de la naturaleza

Publicado por Nicolás Jouve en la web de la Asociación de Investigadores y Profesionales por la Ética (Cívica).

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A nadie se le oculta el interés y la oportunidad de la reciente carta encíclica del Papa Francisco sobre el cuidado de la casa común, Laudato si’. En ella se abordan todos los aspectos de los efectos negativos de las actividades del hombre sobre su entorno natural… contaminación, calentamiento global, deforestación, desertización, degradación ambiental… y sobre todo las consecuencias sociales que todo esto conlleva para los más pobres y desatendidos… Por ello nos recuerda el Papa que “el medio ambiente es un bien colectivo, patrimonio de toda la humanidad y responsabilidad de todos”.

En un pasaje de la carta, señala el Papa Francico que “la pérdida de selvas y bosques implica al mismo tiempo la pérdida de especies que podrían significar en el futuro recursos sumamente importantes, no sólo para la alimentación, sino también para la curación de enfermedades y para múltiples servicios. Las diversas especies contienen genes que pueden ser recursos claves para resolver en el futuro alguna necesidad humana o para regular algún problema ambiental”. Se refiere el Papa a los recursos genéticos que ofrecen las restantes especies. Esto se debe a la homología que existe entre los genes que son comunes o equivalentes desde el punto de vista funcional a los que poseen otras especies. Dado el parentesco evolutivo existente las diferentes especies conservan genes y zonas del genoma comunes procedentes de las especies preexistentes ya extinguidas. Las especies actuales tienen en su patrimonio genético versiones parecidas de los mismos genes, siendo las diferencias la consecuencia de la selección natural que permite la continuidad de las mejores variantes en cada línea evolutiva, dentro de la diversidad existente producida por mutaciones espontáneas. Esto se ha evidenciado en los ya numerosos estudios de genómica comparada, que nos permiten reconocer la gran coincidencia encontrada en términos de porcentaje entre los genomas de las especies más próximas, que en el caso humano serían los homínidos, el chimpancé, el gorila y el orangután, con los que en términos generales andamos en un 95% de ADN semejante.

Lo que apunta el Papa Francisco es la necesidad de conservar esta riqueza que se mantiene en todas las especies por suponer una fuente de recursos para resolver los posibles problemas con los que el hombre se ha de enfrentar en el futuro. No se trata de una visión utilitarista de la vida –ahora que sabemos más y sabemos cómo manipular los genes vamos a aprovecharnos de ello–, sino de una actualización de un precepto sobre el que se sedimenta la cultura humana desde la perspectiva antropológica cristiana, y que desde el Génesis queda marcado, cuando se sentencia la orden de dominar la Tierra y cuanto en ella existe... Un dominio que ha de ser racional tal como también señalaba el Papa emérito Benedicto XVI, siendo aún cardenal, en su obra “Dios y el Mundo” cuando a la pregunta que le formulaba Peter Seewald, ¿podemos utilizar a nuestros animales e incluso comerlos?, responde que “esta es una cuestión muy seria. En cualquier caso, nos han sido dados para cuidarlos, no para tratarlos a nuestro antojo”, y continúa el Papa Ratzinger recordándonos que en la Sagrada Escritura al principio se habla de las plantas como alimento del ser humano y cómo tras el Diluvio, es decir, tras la nueva ruptura entre el ser humano y Dios, se deja a criterio de la persona comer carne. Esto ha sido siempre así, desde que en las primeras culturas se pasó de la recolección y la caza al cultivo de las plantas silvestres y la domesticación de los animales salvajes. Sin embargo, puntualiza el Papa emérito que el ser humano debe manifestar siempre respeto a todas las criaturas, pero también que no le está vedado alimentarse de ellas.

Sí, por supuesto, el hombre recibió el legado de la Naturaleza para su propia subsistencia y, como en todo lo que atañe a las acciones que se derivan de esta relación con su entorno, ha de primar el sentido común que nos obliga a hacer un uso racional de los inmensos recursos que este nos ofrece. Este llamamiento a la racionalidad es uno de los aspectos más llamativos e interesantes de la encíclica Laudato Si’, tal vez no el más importante pues en dicho documento prima sobre todo una apelación a resolver los graves problemas sociales que plantea la degradación ambiental.

De cualquier modo, reclama el Papa Francisco una mayor inversión en investigación para entender mejor el comportamiento de los ecosistemas y analizar adecuadamente las diversas variables de impacto de cualquier modificación importante del ambiente. Por eso me parece muy relevante la relación que establece el Papa entre todos los elementos de la naturaleza, sin dejar de significar que el ser humano es una criatura más de este mundo, dotada, eso sí, de una dignidad especialísima, pero es a su vez la única especie que vive su vida conscientemente y que por tanto puede medir las consecuencias que para el ser humano y las restantes formas de vida tienen sus acciones. Por ello llama la atención el Papa sobre la pérdida del sentido de responsabilidad en la parecemos vivir, que hace que estemos convirtiendo la Tierra en un inmenso depósito de porquería, con efectos nocivos para las restantes especies, pero en especial para las personas más desfavorecidas. Por ello concluye el Papa Francisco que “no podemos dejar de considerar los efectos de la degradación ambiental, del actual modelo de desarrollo y de la cultura del descarte en la vida de las personas”.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Padre Michael Czerny SJ sobre Laudato Si'

Enlace a la entrevista al Padre Michael Czerny en la Agencia Ecclesia, sobre la encíclica Laudato Si'.

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Padre Michael Czerny falou em conferência dedicada à nova encíclica de Francisco

Lisboa, 11 set 2015 (Ecclesia) – O jesuíta Michael Czerny, que integra o gabinete do presidente do Conselho Pontifício Justiça e Paz, disse hoje em Lisboa que o Papa dá uma nova dimensão ao debate sobre o “ambiente”, ao recordar a relação natureza-sociedade.

O colaborador do organismo da Santa Sé que auxiliou Francisco na elaboração da encíclica ‘Laudato Si’ falava na Fundação Calouste Gulbenkian, em Lisboa, durante a conferência ‘Cuidar da Casa Comum: que ecologia?’.

A intervenção partiu das interpretações da palavra “ecologia”, que está ligada ao termo “verde”, às “criaturas” da natureza, ao clima, para passar à definição de “ambiente” dada pelo Papa, que não é algo “verde, lá fora”, mas que começa em cada um e se estende para lá do que se “imagina”.

Nesse sentido, precisou que Francisco dá um maior destaque à “relação entre a natureza e a sociedade que vive nela, com os seus indivíduos”.

O orador citou o número 139 da mais recente encíclica papal, na qual se refere que rejeita uma interpretação da natureza como “algo separado”, um “palco” ou os “bastidores” de uma peça, lembrando que ela está “ligada” às escolhas do ser humano.

O padre Michael Czerny afirmou que, neste momento, “há muitas realidades periféricas onde estão a acontecer coisas boas”, convidando todos a acompanhar o Papa através da leitura da ‘Laudato si’, “uma viagem de vida, uma viagem de esperança”.

Para o especialista, a encíclica recorre à Ciência para “tomar dolorosamente consciência”, para “sofrer” e, em consequência, para “agir”, face ao “sofrimento da realidade, ao sofrimento da natureza e ao sofrimento dos pobres”.

O Papa consegue ligar as preocupações ambientais e sociais, sublinhando que estão ligadas à mesma “crise”.

Por isso, a ecologia de Francisco é “integral”, abrangendo questões ambientais, sociais, económicas, culturais e do quotidiano.

A sua proposta de solidariedade estende-se às gerações presentes e futuras, “aos que ainda não nasceram”, convidando todos ao “diálogo” necessário para encontrar soluções.

A conferência vai contar ainda com intervenções de Elena Lasida, professora do Instituto Católico de Paris, e Filipe Duarte Santos, físico da Universidade de Lisboa, que coordenou os primeiros estudos multidisciplinares sobre o impacto das alterações climáticas em Portugal.

Mais de 140 pessoas lotaram o auditório 3 da Fundação Calouste Gulbenkian, numa conferência que acontece no âmbito dos preparativos para a Cimeira de Paris, sendo promovida pela Associação Casa Velha - Ecologia e Espiritualidade, em parceria com a Fundação Fé e Cooperação (FEC), a Fundação Gonçalo da Silveira (FGS), a Agência ECCLESIA, a Rede Inaciana de Ecologia e a Rede CIDSE.

A 21.ª Conferência das Partes (COP21) sobre Alterações Climáticas, que vai decorrer no início de dezembro, pretende alcançar na capital francesa um acordo mundial sobre metas vinculativas de redução de emissões de gases com efeito de estufa para substituir o Protocolo de Quioto.

martes, 1 de septiembre de 2015

Jornada de oración por el cuidado de la Creación (vídeo oficial)

Jornada de oración por el cuidado de la Creación

Desde esta web nos unimos al Santo Padre en esta Jornada de Oración por el Cuidado de la Creación.


Oración cristiana con la creación
(de la encíclica Laudato Si')

Te alabamos, Padre, con todas tus criaturas,
que salieron de tu mano poderosa.
Son tuyas,
y están llenas de tu presencia y de tu ternura.
Alabado seas.
Hijo de Dios, Jesús,
por ti fueron creadas todas las cosas.
Te formaste en el seno materno de María,
te hiciste parte de esta tierra,
y miraste este mundo con ojos humanos.
Hoy estás vivo en cada criatura
con tu gloria de resucitado.
Alabado seas.
Espíritu Santo, que con tu luz
orientas este mundo hacia el amor del Padre
y acompañas el gemido de la creación,
tú vives también en nuestros corazones
para impulsarnos al bien.
Alabado seas.
Señor Uno y Trino,
comunidad preciosa de amor infinito,
enséñanos a contemplarte
en la belleza del universo,
donde todo nos habla de ti.
Despierta nuestra alabanza y nuestra gratitud
por cada ser que has creado.
Danos la gracia de sentirnos íntimamente unidos
con todo lo que existe.
Dios de amor,
muéstranos nuestro lugar en este mundo
como instrumentos de tu cariño
por todos los seres de esta tierra,
porque ninguno de ellos está olvidado ante ti.
Ilumina a los dueños del poder y del dinero
para que se guarden del pecado de la indiferencia,
amen el bien común, promuevan a los débiles,
y cuiden este mundo que habitamos.
Los pobres y la tierra están clamando:
Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz,
para proteger toda vida,
para preparar un futuro mejor,
para que venga tu Reino
de justicia, de paz, de amor y de hermosura.
Alabado seas.
Amén.